Tras una larga semana de espera y con muchas dudas y al mismo tiempo ansias de verlo nuevamente a Cubilla sentado en la banca dirigiendo a Olimpia, llegó nada más y nada menos que el Super Clásico para convertirse en la prueba de fuego ya de inicio para probar que el “Negro” Cubilla está más vivo que nunca.
Quiero dividir esta nota en tres secciones y en cada una comentar a grandes rasgos lo ocurrido este domingo 22 de Agosto de 2010. Comencemos:
Mejoramos.
Quien no lo quiera ver, está pecando de pesimista. Olimpia mejoró bastante en lo referente a la marca y en el manejo de balón. Los 3 del fondo supieron defender con alma y vida cada pelota que se metía cruzada por el área (menos una), lo que todavía queda en deuda son los laterales que por más ganas que le ponían se notaba enormemente su poco oficio para esta posición, tanto Richard Ortíz como Derlis Orué se vieron complicados en unas cuantas situaciones que no las pudieron manejar del todo bien, es más, el tempranero descuento del segundo tiempo se vino a causa de una arremetida por el sector derecho donde Orué (quien sigue lejos del nivel del apertura) no pudo cerrar la línea de fondo y permitió el centro retrasado para que se concrete el gol. De todas formas mucho mejor la marca, vuelvo a remarcar, ya que Molinas y Pedro Vera se mostraron concentrados y certeros en el toque. Incluso Vera se mostró por minutos como el director de orquesta del medio campo distribuyendo a la perfección las pelotas, lo que logró que en un trámite del partido que el “ole, ole” baje de las gradas olimpistas. Debo destacar que incluso se notó el trabajo de las pelotas paradas desde el mismo lanzador, en este caso Nélson Romero, quién nos mostró que se pueden tirar esos buenos centros que tanto pedíamos en partidos anteriores. Es así como aprovechando las torres cabeceadores con las que cuenta Olimpia, se destacó la figura del Tanque Ferreyra que aprovechó dos centros certeros de Romero y marcó los dos goles de Olimpia que al mismo tiempo eran los dos primero goles del clásico. Esto nos daba antes de los 15 minutos del primer tiempo la ventaja merecida de 2 a 0. No obstante tuvimos unos cuantos errores que se deben mejorar, ya que sufrimos de unas cuantas jugadas las cuales fueron salvadas magistralmente por nuestras líneas defensivas (recuerdo una de Molinas, otra de Manzur y unas cuantas más).
Lo ganábamos
Como comenté anteriormente, el partido se encontraba controlado dentro de todos los errores que pudimos haber cometido, el equipo contrario realmente no acertaba una y así el primer tiempo se acabó, no sin antes aclarar que en este periodo existió una jugada trascendental para desenlace de este partido, pero dejo para el final lo acontecido a los 34 minutos de la primera etapa.
En realidad se terminó bien el primer tiempo, pero para los que les gusta analizar cada detalle, tenemos que decir que se noto la desacelerada grupal hacia finales del primer tiempo, o sea que puede plantearse que como el partido estaba controlado los muchachos se relajaron un poco o que se produjo un pequeño bajón en lo físico. Solo el correr de los partidos nos mostrará la realidad sobre este punto.
Como era de esperarse, nuestro rival comenzó el segundo tiempo con todas las ansias de llevarnos por delante, por lo cual el partido se mostraba alentador ya que cada minuto que pasaba seria un minuto más de nervios para ellos y un minuto más para aprovechar las pérdidas de pelota y ejecutar algún buen contra golpe. Lastimosamente como todos lo saben, una jugada rápida se produjo por derecha y casi del vestuario se vino el descuento. De todas formas esto no tenía que ser preocupante ya que todavía tenían que marcar uno más para la paridad por lo cual seguíamos en ventaja, hasta que… Hasta que se vino el momento fatídico del partido, se produce una jugada por el sector izquierdo del ataque donde Ferreyra, claramente recibe una patada o punta pie desde atrás y cae, el árbitro no cobra nada y cuando la jugaba ya se dirigía hacia el medio campo, el Tanque en un arranque de calentura mete una patada al defensor contrario con tanta mala fortuna ya que el árbitro justo seguía observando hacia ese sector, lo cual desencadenó una roja directa y expulsión. A este punto podríamos discutir si era o no roja directa, pero de todas formas el Tanque ya tenía una amarilla por lo cual no tenía salvación, las duchas lo esperaban de todas formas.
A partir de ese momento, todo cambió, y como era de suponerse Olimpia tuvo que replegar líneas y defender el resultado, incluso lo estaba haciendo bien, ya que todos los ataques terminaban siendo rechazados, hasta que se produce una falta en contra casi en 3 cuartos de cancha, se ejecuta el tiro libre y Nicolas Peric un poco adelantado o tal vez muy confiado no puede hacer nada para desviar la pelota que se metió y marcaba el empate.
Algunos dicen el primer tiempo para nosotros, el segundo para ellos. Yo digo el primer tiempo para nosotros, y el segundo tuvo que ser nuestro de no ser por nuestras propias acciones irresponsables dentro del campo de juego.
En líneas generales, me quedo conforme con ese primer tiempo donde estábamos con 11 jugadores y quedo conforme con el ajuste de Cubilla.
Y ahora…
Nos robaron
Transcurría el minuto 34 del primer tiempo, en un intento más desordenado del rival, el buen andar del cerrojo de Cubilla da frutos, se logra pellizcar una pelota y se produce un contragolpe fulminante, con el marcador de 2 a 0 a favor de Olimpia, Ferreyra (si mal no recuerdo sino corríjanme) recibe una pelota en mitad de cancha, lo ve a Caballero marcando el pase y mete una pelota a profundidad para que Neri TOTALMENTE HABILITADO atropelle con una velocidad tremenda, eluda a Barreto quien se barrio totalmente jugado y marque lo que sería el 3 a 0 y clásico sentenciado, es decir, todo lo que narré sucedió pero con un detalle, el asistente marcó posición prohibida o fuera de juego por lo cual una vez más un gol en legítimas condiciones le fue anulado a Olimpia y no solo fue anulado sino que le sacó la posibilidad de sentenciar el partido en 34 minutos del primer tiempo.
Por lo tanto no me queda otra que reclamar lo que ví y viví con mis propios ojos ya que personalmente me encontraba sentado en la mismísima línea donde estaba el árbitro asistente y pude corroborar en ese mismo instante que la jugada era lícita. Y me pregunto ¿Cómo yo, un simple mortal, hincha de fútbol puedo apreciar con lujo de detalles la jugada, sin siquiera tener una mínima duda de lo acontecido y un tipo a quien se le paga para cobrar estas jugadas, porque aclaremos para alguno que no lo sabe que estos tipos cobran bastante bien cuando se trata de fútbol de primera, no puede decidirse que cobrar en ese momento? Es más! Soy testigo que apunto estuvo de arrancar corriendo y habilitar la jugada pero un “cagazo” tremendo decidió cobrar off-side. ¿Por que a Olimpia lo tratan así tan estrictamente? No lo sé. Me pregunto si hubiese sido alguna jugada de Manuel Maciel si este árbitro inútil hubiese levantado el banderín. A todo esto también tengo que decir que para mí la jugada de expulsión fue previamente falta contra Ferreyra, la cual no fue pitada por Quintana. Por lo tanto no solo nos sacan la posibilidad de ganar el clásico sino que también le dan una enorme posibilidad al rival de ganarlos. Por suerte son tan inútiles estos innombrables que solo pudieron empatar.
Esta dirección de árbitros ya no da más de ignorancia e inutilidad, se les ocurre cada estupidez, esta vez decidieron que un tipo que nunca arbitró nada importante se le pueda dar un Clásico donde el que más perdía era Olimpia.
Sinceramente estoy podrido de estos tipos que lo único que saben es defenderse entre ellos hasta la muerte y repartirse cargos para viajar de un lado para el otro. Acuérdense de que esa plata con la cual se les paga a estos individuos es de alguna forma nuestra, ya que los Clubes tienen que pagar y esto lo hacen con las recaudaciones que nosotros creamos yendo a las canchas.
En fin, una vez más nos roban un partido, una vez más Luis Caballero se ve afectado por árbitros malos y con las piernas flojas a la hora de tomar decisiones. Luego no se quejen si a algún fanático se le ocurre tomar revancha de estas situaciones, son ustedes mismos señores árbitros los que generan este ambiente insoportable.
Gracias a Cubilla mejoramos, gracias al esfuerzo lo ganábamos y gracias al asistente Milciades Saldívar en complacencia Quintana: NOS ROBARON.
por Pablo Hume




Buenisimo Pablo!… y como dice el Negro…
“este árbitro no debería arbitrar otro clásico hasta luego de 100 partidos” y “no tiene perdón de Dios”
olimpia es el mejor….. nos robarón el clasico nosotros ganamos y por el error del linea no pudimos ganar