UN AGIL MORENO ACLARO EL PANORAMA – Olimpia sufrió de nuevo, pero al final explotó de alegría con un triunfo agónico frente a Tacuary. Este estuvo dos veces en ventaja en el partido, pero no pudo soportar el ímpetu franjeado, sobre todo luego de los cambios, entre los cuales resaltó el ingreso del brasileño Rafael Dos Santos, que fue decisivo.
Le cuesta a Olimpia encontrar una fisonomía de equipo, como le exigen su gente y la competencia que ya está en marcha. Argumentan que esto se debe a los jugadores nuevos que recién se incorporan al cuadro conducido por José Cardozo. Pero el tiempo apremia.
No es lo ideal ir armando el esquema y buscando las piezas adecuadas en pleno desarrollo del campeonato. Por eso, Olimpia tropezó en la primera fecha frente a Rubio Ñu y ayer por poco le vuelve a ocurrir lo mismo ante Tacuary. El conjunto que conoce de memoria su libreto pronto desnudó las deficiencias de la formación franjeada, donde no existió un juego convincente de mediocampo y la solitaria presencia de Julio Aguilar dentro del área rival no parecía suficiente.
La defensa fue lo más rescatable en el Decano, pero no pasó lo mismo con el arquero debutante, Sebastián Blázquez. El “bautismo” de este surgió de un tiro libre perfilado por la izquierda, para Tacuary. Se encargó de ejecutarlo Carlos Martínez, con tanto efecto que su remate esquinado al primer palo dio en el brazo de Blázquez y se metió al fondo del arco.
Todos los fantasmas franjeados volvieron a revolotear el Defensores. Aguilar cabeceaba frente al arco una y otra vez, sin fortuna, y la exasperación crecía en filas del Decano. Vino el sexto tiro de esquina para Olimpia, impulsado por Lusardi desde la derecha. La mala salida del arquero, Servín, dejó una suerte de “zona liberada”. Luego, un rebote y Aguilar, atento, empujó la pelota a la red para el primer empate de su equipo, con el cual terminó el primer tiempo. A los 5’ del complemento, Mazacotte, otro de los buenos rematadores de Tacuary, hizo un gol a su estilo, desde lejos. Olimpia volvía a sufrir. Hasta que ingresó el moreno y ágil brasileño Rafael Dos Santos, quien desequilibró el juego, hizo el gol para la igualdad y de contra, con Cuevas en la cancha, Melgarejo le dio a Olimpia la alegría de un padre tras el parto tan ansiado.
Las claves
Los cambios realizados por Olimpia en el segundo tiempo, especialmente el de Rafael Dos Santos por Contrera, a los 56’ del partido.
La insistencia del equipo franjeado en la búsqueda de los goles, pese a encontrarse en desventaja por dos veces en el encuentro.
El cansancio notorio entre varios de los hombres de Tacuary en la parte final, al margen de no haber rematado el juego en su momento.
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