Olimpia derrotó 3 a 1 a Trinidense y volvió la calma en Para Uno. Todos los goles se vivieron en el primer tiempo.
Un triunfo para calmar los ánimos y pensar con cierta tranquilidad en lo que se viene.
Olimpia consiguió una victoria trascendente, no por los tres puntos, sino por la presión que había por parte de sus seguidores para sumar de a tres. Es que la paciencia ya estaba por diluirse y eso quedó evidenciado con la poca cantidad de gente en el Defensores, para el choque con un Trinidense que transita al borde de la cornisa.
La cuestión era ganar como sea y de eso era consciente el técnico franjeado José Saturnino Cardozo, quien conformó una alineación que, a juzgar por los nombres, tenía mucho poder ofensivo.
Triqui no mostró signos de mejoría colectiva en comparación a sus presentaciones anteriores, y su resistencia duró solo unos minutos.
Nelson Cuevas fabricó la falta a su estilo y él mismo se encargó de colocar como con la mano un tiro libre en el palo izquierdo del portero Sergio Valinotti, quien no pudo hacer nada.
La ventaja hizo que el Decano tuviera por más tiempo en su poder el balón, aunque no hacía daño.
Triqui trabajó bien en la recuperación, sin embargo, le faltó claridad en la puntada final y, además, Cantero y Arévalos tuvieron que retroceder para buscar la pelota. Careció de un ordenador.
LOS FESTEJOS. Pareciera que los protagonistas se pusieron de acuerdo e hicieron todo a favor del espectáculo en la primera parte. Pues Carlos Bonet aumentó la diferencia, tras un centro casi perfecto de Lorenzo Melgarejo.
Trinidense, con voluntad, manifestó su intención de rebeldía con el precioso tanto de César Bonet, quien tras recibir un pase preciso de Arévalos colocó la pelota encima de la humanidad de Blázquez.
El auriazul se entusiasmó con el descuento y fue para adelante en busca del empate. Estuvo cerca.
No obstante, en el último minuto de adición, Bonet, de Olimpia, recuperó un balón e hizo un pique de más de 50 metros y le cedió la pelota a Cuevas, quien solo tuvo que empujar la pelota.
MUY POBRE. En la reanudación, el que tuvo la iniciativa fue Triqui, pero sin argumentos futbolísticos. Olimpia exhibió buenos toques, pero hasta ahí. Incluso, el conjunto de Trinidad jugó los diez minutos finales con la misma cantidad de futbolistas por la lesión de Nelson Benítez y el franjeado no aprovechó para llegar a más goles. La victoria paró una peligrosa turbulencia.
El equipo de Santísima Trinidad no da muestras de mejoría y comienza a complicarse su situación en el promedio.


