Darío, en una acción llena de infortunio, quiso jugar con su portero y no hizo otra cosa que decirle tomá, meté a Marcos Gamarra, quien fue agradecido y embocó sin titubear. El zaguero, tras discutir con algunos de la platea y bien caliente, no salió a disputar el segundo tiempo y resumió lo que fue Olimpia, que estuvo distante de la efectividad en momentos claves de cotejos precedentes, resignó una chance importante, quedando a 6 de la punta. Terminó jugando a lo que salía y con Vargas como integrante de una línea de 3 en zaga. Los Ninos ganaron una final.
Olimpia encaró la visita a 12 de Octubre con la misma convicción y protagonismo acostumbrados. Solo que el partido fue raro. Básicamente, contar con un jugador lesionado _en filas del conjunto del Nino Arrúa_ al minuto de juego, amonestado por haber entrado mal en su primera intervención, y luego ser reemplazado, no es un episodio usual.
El calor existió, resulta sumamente indudable pero marcó presencia para los dos equipos. En todo caso, los 22 protagonistas lo sufrieron. En ese contexto con ausencia de ritmo frenético y de trámite ida y vuelta, dentro de las contadísimas claras e interesantes.
Ortiz avisó pasada la media hora, pues su tiro fue al travesaño. Paniagua tuvo todo para abrir el marcador y erró en la puntada final, hasta que apareció la acción que, desde luego, puede darse en un cotejo, pero que se presentó de manera impensada. Primero debido a que Olimpia no la estaba pasando pésimo en defensa, y segundo ya que el ataque esporádico del crédito blanquiazul tampoco ejercía una presión asfixiante.
En un intento por darle al Tati, de cabeza y hacia atrás, Darío Caballero pifió, le ganó de mano, por velocidad y astucia, Marcos Gamarra, quien facturó a falta de 1 minuto para la conclusión del tiempo reglamentario.
Gol y a replantear totalmente el lance, aprovechando el tiempo de descanso.
Carlos Alberto decidió reemplazar al zaguero centro, y en la parte complementaria bajó Claudio Vargas a dar una mano con la última línea. Así, la distribución de esférico y la generación de fútbol quedaron a cargo de Liguera y Rojas, quienes como casi la mayoría, no tuvieron un encuentro fino que digamos.
Decir que la situación de mayor realce en el ST, llegó a la media hora, no es cuento. Liguera probó y Valinotti dijo presente. Acto seguido, Nelson Cuevas, que aportó chispazos interesantes, fue derribado, ante lo que Carlos Torres otorgó continuidad al compromiso. Si es que el olimpista se tiró, le hubiera amonestado. Ni penal, ni tarjeta a la supuesta víctima. Muchas veces _como generalmente ocurre_ es más sencillo apelar al siga, siga.
Olimpia, ante las victorias de Nacional y Libertad, mira a seis puntos de distancia a la zona cumbre de la tabla, mientras que 12 de Octubre, en cotejo estratégico, muy parecido y significante a todos los que disputa, consiguió un triunfazo en este afán de escapara a la zona de Promoción.
FUENTE Teledeportes Digital


